La resaca transexenal en Sonora
AHORA QUE VINO Luis Donaldo Colosio a mover la bitachera por la gubernatura, me pregunto si tendrá un panorama de lo que pudiera enfrentar en caso de ser el ganador. Digo, porque Javier Lamarque nos dijo que cuenta con un diagnóstico (Lorenia Valle, no sé y no ha dicho nada al respecto) y Toño Astiazarán ha demostrado su capacidad de administración a través de Hermosillo. Cada uno representa una escuela de administración distinta frente a la resaca transexenal
Como van a ser tres años de gobierno, quien vaya a sustituir a Alfonso Durazo debe entender que su gestión correrá en dos vías: una básica que será dar cumplimiento a todos los proyectos que quedarán a medias y otro para impulsar la nueva administración con sus propias y grandes obras.
Porque ser gobernador y no trascender en la historia sería tanto como sacarse la lotería y no poder disfrutar la ganancia. Y es que, en realidad, quien llegue tendrá un año y medio para desarrollar sus estrategias si le quitamos seis meses de luna de miel y subir en la curva de aprendizaje y el tercer año de nueva cuenta se perdería por el aspecto electoral y más aún cuando estará en juego la presidencia de lo que queda como República.
Si bien es cierto que Durazo impulsó la planta solar de Peñasco, también lo es que no se ha dado a conocer el aprovechamiento generado en los municipios vecinos cuyo recibo de luz debería ser extremadamente bajo. Pero si no lo han cacaraqueado es seña de que no se ha dado.
Me gustaría saber cómo van a enfrentar el problema de la sequía, lo de las tres presas no funcionó y el huachicol del agua a través del tubo que viene de El Novillo es una situación a la que no le han metido mano porque se tocarían intereses muy sensibles. Hay zonas agrícolas y urbanas del centro y sur que siguen exigiendo inversiones a largo plazo en tecnificación de riego, acueductos y modernización de redes hidráulicas.
La grandeza literal de Sonora obliga a un programa de mantenimiento continuo de la red carretera estatal y caminos rurales para asegurar el flujo logístico del comercio, agroindustria y turismo. Además de su vigilancia permanente pues, aunque se han implementado estrategias coordinadas por la federación y el estado han sido insuficientes en tramos carreteros de zonas serranas y fronterizas que son una demanda de todos los sectores.
La descentralización y el abastecimiento completo de clínicas y hospitales en municipios alejados y comunidades rurales siguen requiriendo atención constante para garantizar cobertura universal efectiva. Por otra parte, se deben sostener los programas de becas, uniformes, útiles escolares y otros tipos de prebendas gratuitas, pero ¿habrá dinero que alcance toda vez que el manejo financiero que nos dejará Alfonso Durazo recibió una rebaja de Fitch Ratings que modificó la perspectiva de la calificación crediticia, pasándola de Estable a Negativa?
No veo cómo vayan a sacar en esos tres años que se avecinan obras como la del tren fantasma, tampoco le veo final feliz al megaproyecto de Saguaro Energía y la terminal de licuefacción de gas natural en Puerto Libertad. Hubo otras que se cayeron como ese corredor deportivo que saldría de La Sauceda o aquella de secar la presa Abelardo L. Rodríguez para crear un gran centro poblacional e industrial. ¿Y la carretera de Chihuahua a Guaymas, alguien sabe si ya la terminaron?
El famoso Centro Integral Ganadero (vinculado al Parque Ganadero Industrial) y el Programa Integral para la Producción de Carne de Alta Calidad, impulsado en coordinación con la UGRS que es todo un megaproyecto ahora que EU cerró su frontera por culpa del gusano barrenado –qué por cierto acaba de abrir--, ya pasó más de un año y no se ha sabido gran cosa, lo que es un hecho es que no se ve para cuando lo vayan a iniciar o concluir.
¿Me pregunto si en este sexenio se irá a terminar la ampliación a cuatro carriles de la carretera de Hermosillo a la Costa?, ¿o vaya, construirán la tirolesa proyectada en el cerro de la cementera como parte de La Sauceda?, o bien, ¿se irán a reparar obras mal hechas como la construida en Nogales que no sirvió para contener los burros de agua que se forman en la ciudad y que ya costaron vidas?
Así podemos seguir. Por eso no estoy de acuerdo con el affaire que maneja Colosio Jr. de que en diciembre tomará la decisión si será o no candidato a la gubernatura de Sonora fuera de las connotaciones políticas pues debería, de entrada, venirse a vivir para acá de forma permanente y a través de algún programa especial, como lo hacen en Morena y el propio Toño, recorrer las regiones y municipios pues el tiempo no le va a alcanzar para establecer una adecuada proyección estratégica.
Y es en este punto en el cual incide el pensamiento: ¿qué tipo de liderazgo requerimos y nos merecemos los sonorenses pues insisto, en tres años de una gestión inadecuada nos puede afectar y retrasar el progreso incisivamente? El costo de la inercia institucional en un estado tan extenso y geográficamente complejo como Sonora se paga caro en los primeros dos años de cualquier sexenio.
No se trata de ganar una gubernatura, sino que los aspirantes nos digan qué piensan hacer cuando lleguen al poder y si, ya se que no son tiempos electorales, pero por favor que nos den un indicio para saber a qué nos vamos a atener y cuales obras seguirán inconclusas y/o, seguirán su construcción.
EN FIN, por hoy es todo, mañana le seguimos si Dios quiere.
Armando Vásquez Alegría es periodista con más de 35 años de experiencia en medios escritos y de internet, cuenta licenciatura en Administración de Empresas, Maestría en Competitividad Organizacional y Doctorando en Administración Pública. Es director de Editorial J. Castillo, S.A. de C.V. y de “CEO”, Consultoría Especializada en Organizaciones…
Correo electrónico:
archivoconfidencial@hotmail.com
https://www.facebook.com/armando.vazquez.3304
