6336435970_e82257563d_b

Extradiciones: moneda de cambio por estabilidad

2026-01-22 | Armando Vásquez A. | Sección:

EL 20 DE ENERO DEL AÑO PASADO, Trump protestó como presidente de EU. El 27 de febrero el estado mexicano entregó a 29 personajes ligados al crimen organizado bajo el nuevo contexto de “narcoterroristas”. Fue el sacrificio de la "vieja guardia", encabezado por figuras como Rafael Caro Quintero y Vicente Carrillo Fuentes ("El Viceroy").

La segunda ola (12 de agosto de 2025), otros 27 perfiles salieron del país cuando Washington arreció la narrativa contra el fentanilo. Aquí el golpe fue a las carteras como Abigael González Valencia ("El Cuini") y la logística de "Los Chapitos" fueron el centro del traslado.

Y la entrega más reciente (20 de enero de 2026, justo al año) constó de 37 personajes enmarcados en la declaración del fentanilo como "Arma de destrucción masiva". Esta vez, el objetivo fue el mando medio: "El Señor de la Silla" y operadores de "Los Delta" del CJNG.

Según el patrón visible, habrá una cuarta entrega masiva entre junio y julio. El factor de presión será la revisión del T-MEC (26 de julio) y los posibles candidatos naturales giran en torno a la estructura familiar restante del CJNG, de la "Mayiza", asiáticos y Miguel Ángel Treviño Morales (Z-40), cuyo proceso ha sido un laberinto de amparos que parecen estar llegando a su fin.

Hay quienes manejan en la cuarta lista a narco políticos mexicanos, pero es un tema que aún sigue en veremos. Pero Sinaloa sigue siendo el semillero con personajes como Rafael Caro Quintero, Juan Carlos Félix Gastélum (El Chavo Félix) e Inés Enrique Torres Acosta quienes son originarios de este estado.

Sonora ha ganado terreno en las listas actuales debido a la entrega de líderes de células como "Los Cazadores". Destacan Jesús Humberto Limón López (El Chubeto) y José Bibiano Cabrera (El Durango). En Chihuahua, los vinculados preponderan el Cártel de Juárez, con Vicente Carrillo Fuentes (El Viceroy) al frente.

En Tamaulipas han surgido figuras como los hermanos Treviño Morales (Z-40 y Z-42), aunque operaban en todo el noreste. También de esta región son José Alberto García Vilano (La Kena) y Evaristo Cruz (El Vaquero). De Coahuila hay varios operadores regionales del Cartel del noroeste y facciones de los Zetas entregados en la última ola nacieron o consolidaron su poder aquí.

La región dominada por el CJNG y lo que queda de los Caballeros Templarios/Familia Michoacana es el origen de Servando Gómez Martínez (La Tuta) y José Jesús Méndez Vargas (El Chango Méndez). Los nacidos en Jalisco, Abigael González Valencia (El Cuini) y Antonio Oseguera Cervantes (Tony Montana) conformaron la cuna de la estructura financiera del CJNG.

Un mapa genético de estos 93 personajes arroja que el noroeste de México seguiría siendo el epicentro del crimen organizado con Sinaloa, Sonora y BC aportando cerca del 40% de los rostros en los expedientes de extradición. Es la cuna del fentanilo y el origen de una violencia que se ha vuelto transnacional.

En esta zona, los cargos están evolucionando rápidamente de las drogas tradicionales hacia las sintéticas. Los cargos de la justicia gringa hablan del castigo por posesión de armas de alto poder (ametralladoras y granadas) para proteger laboratorios clandestinos y empresas criminales continuas. Tanto Leobardo García Corrales y Juan Carlos Félix Gastélum (Sinaloa) enfrentan cargos directos por la producción masiva de fentanilo en la Sierra Madre.

Le sigue el noreste, con Tamaulipas a la cabeza, (más Coahuila y NL que conforman el 30% de los presos entregados), donde la brutalidad de Los Zetas y el Cártel del Golfo ha forjado a personajes que hoy duermen en cárceles de Texas o Nueva York.

Debido a la naturaleza de los grupos en esta región (como el Cártel del Golfo y el Noreste), los delitos son violentos contra civiles y autoridades. Es común la toma de rehenes, secuestro de ciudadanos estadounidenses, tráfico de personas y presenten cargos como asesinato de agentes de la ley y lavado de dinero a través de empresas inmobiliarias.

No se debe ignorar el occidente con Jalisco y Michoacán, (junto con Nayarit conforman el 20%) que han exportado el cerebro financiero y la estructura de extorsión que hoy EU intenta desmantelar. Y el 10% restante lo conforman CDMX, Veracruz y extranjeros:

La especialización se divide entre la operatividad violenta y la sofisticación financiera. Abigael González Valencia (Jalisco) es una pieza clave en los cargos por blanqueo de activos internacionales. Los cargos predominantes son por lavado de dinero a gran escala y más focalizados los esquemas de fraude en tiempos compartidos. En el caso de La Tuta se incluyen extorsión sistemática y delincuencia organizada.

Argentina: Manuel Ignacio Correa ("El Argentino"). Bulgaria: Anton Petrov Kulkin (bioquímico vinculado a la síntesis de fentanilo). Sierra Leona: Abdul Karim Conteh (vinculado a tráfico de personas) y Cuba con Daniel Alfredo Blanco Joo ("El Cubano"). Los lugares de destino son tribunales y celdas en NY, Washington, California, Illinois y Texas.

Lo que vemos es una "limpia" del corredor del Pacífico y del Golfo, las dos arterias que alimentan el consumo estadounidense y que, paradójicamente, desangran el territorio mexicano. Lo que comenzó como un gesto de presión de Trump, hoy es una política de estabilidad nacional y manejada como moneda de cambio. Pero México la está regando:

Para entender el fenómeno, hay que mirar el reloj. No son entregas fortuitas; son respuestas quirúrgicas a momentos de máxima presión, sin embargo y como vertiente superior, la entrega de un capo no es el fin del problema; es, a menudo, el inicio de una metamorfosis violenta.

El análisis de seguridad interna sugiere que cada "vacío" dejado por estos 93 perfiles genera un efecto depredador en las estructuras locales. Los grupos remanentes, al perder sus conexiones de exportación, se vuelcan sobre los recursos más básicos del ciudadano.

En Sonora y Tamaulipas, hemos observado cómo la fragmentación criminal tras las entregas de 2025 derivó en un control férreo de los distritos de riego y pozos de agua, vitales en tiempos de sequía. Asimismo, el robo de hidrocarburos y los ataques a la infraestructura de la CFE y el apoderamiento de las mineras, entre otros rubros, se han convertido en herramientas de presión política regional.

Pero la pregunta de fondo sigue en el aire: ¿cuántos nombres más necesita Washington para que México recupere la paz en sus propias fronteras? Mientras las turbinas sigan despegando bajo el amparo de la Ley de Seguridad Nacional, el país seguirá esperando que el destierro de unos pocos signifique la tranquilidad de todos.

Sin embargo, en el México de a pie, esa tranquilidad se mide en litros de agua y kilovatios, en poblados semi vacíos, en recursos que hoy parecen estar quedando en manos de los que se quedan, no de los que se van. Es una diplomacia de extradición que nos deja con menos narcos en las cárceles, pero con el mismo miedo en las llaves del agua.

EN FIN, por hoy es todo, mañana le seguimos si Dios quiere.

Armando Vásquez Alegría es periodista con más de 35 años de experiencia en medios escritos y de internet, cuenta licenciatura en Administración de Empresas, Maestría en Competitividad Organizacional y Doctorando en Administración Pública. Es director de Editorial J. Castillo, S.A. de C.V. y de “CEO”, Consultoría Especializada en Organizaciones…                                                                                                                                                                                                                                  

Correo electrónico: archivoconfidencial@hotmail.com                                                                                      

                                                                                               

 https://www.facebook.com/armando.vazquez.3304