Hermosillo, la casa del Caribe: una historia que vuelve a latir en 2027
Más que una sede, la capital sonorense es parte esencial del ADN de la Serie del Caribe y en 2027 volverá a demostrar por qué
El Sol de Hermosillo
Isac Chávez
La Serie del Caribe no sólo regresa a México en 2027, vuelve a uno de los lugares donde mejor se entiende su esencia: Hermosillo. Una ciudad que no ha sido simple anfitriona, sino protagonista de momentos que han marcado época en el beisbol invernal.
A lo largo de las décadas, la capital de Sonora ha visto de todo: formatos inusuales, campeones históricos y finales que rozan lo increíble. Desde aquel 1974 en el “Coloso del Choyal”, donde México tuvo que presentar dos equipos, hasta noches que quedaron grabadas en la memoria colectiva del torneo.
Hermosillo ha sido testigo de celebraciones caribeñas de distintos acentos. Equipos de Puerto Rico, Venezuela y República Dominicana han encontrado en esta plaza el escenario perfecto para levantar el trofeo, consolidando su reputación como una sede que trasciende fronteras.
El último título en Hermosillo fue mexicano
Pero si hay una imagen que define su vínculo con la Serie del Caribe, es la de 2013. Un juego que parecía no terminar nunca y que se resolvió en 18 entradas, cuando un batazo de Douglas Clark encendió la locura y firmó una de las finales más dramáticas en la historia del certamen.
Ese tipo de capítulos no se improvisan. Se construyen con el tiempo, con la pasión de una afición que entiende el juego y con una ciudad que ha sabido estar a la altura del evento cada vez que le toca recibirlo.
Se viene el séptimo clásico caribeño
Ahora, con el moderno Estadio Fernando Valenzuela como escenario, Hermosillo se prepara para abrir un nuevo episodio. Será la séptima ocasión en que reciba la Serie del Caribe, una cifra que habla por sí sola y que la coloca entre las plazas más importantes del torneo.
En 2027 no se tratará solo de organizar juegos. Será, otra vez, la oportunidad de que Hermosillo demuestre por qué el Caribe también se juega en el desierto.
El estadio de los Naranjeros ha tenido mucha historia caribeña desde el 74. / Foto: Cortesía / CBPC

